Encontramos esta delicatessen por casualidad en una web norteamericana, y acabamos conociendo el proyecto directamente en Perú.Hace más de dos años que trabajamos en los talleres con las vulvas títeres para explicar cómo reaccionan nuestros coños a las caricias, qué partes entran en acción en cada uno de los momentos de erotización, y sobre todo…¡dónde está el clítoris!
La creadora de la vulva títere, Dorrie Lane, tejió la primera hace 17 años en San Francisco, y el mensaje que lanzó con ella es el de desterrar la ignorancia que en general se tenía respecto de nuestros genitales. El proyecto ha crecido y a día de hoy puedes apuntarte en su Universidad de la Vulva a cursos sobre tantra, sexo kink, sexo para mamás o aprender cómo masajear, bien y mejor, una vulva.
Y como las redes son así de insospechadas, conocimos en Lima a Elizabeth Cabrel.
Es bastante chocante ver a esas señoras y señores cosiendo las vulvas, una estampa que tiene mucho mérito, porque entre puntada e puntada el títere da para conversar.

Una abuela que participa en el proyecto.
María y su marido Dionisio, tras ellos están sus hijas con las vulvas en la mano.
La vulva que sujeta Dionisio es uno de los modelos étnicos con tejidos de la rica artesanía textil peruana. No olvidemos que el pueblo peruano tiene una enorme capacidad artística en artesanías.
Para explicar brevemente qué son estos asentamientos, tenemos que viajar al año 1980. Perú se vió asolada por dos décadas de sangre y dolor en los enfrentamientos entre los militantes de Sendero Luminoso y los militares del gobierno. En los momentos en los que el sufrimiento y el miedo se hizo insoportable, muchos campesinos huyeron de las zonas de la sierra donde vivían para ponerse a salvo en la capital. Esto dió lugar a lo que se ha pasado a llamar asentamientos humanos alrededor de Lima.
En los asentamientos hay una inmensa pobreza acuciada por el analfabetismo endémico. Así pues, proyectos como el de K'anchay Killa, que en quechua quiere decir "Luna Iluminada", son básicos para la prosperidad de algunas de estas familias.
De estas y otras cosas habla Claudia LLosa en su última peli "La Teta Asustada".
En fin, para apoyar este importante proyecto que tiene muchos brazos trabajando, Los Placeres de Lola decidió dotar a cada una de nuestras taperseras de una vulva títere para explicar en vivo y en directo cómo usar los juguetes en sus reuniones.
Así mismo la pusimos a la venta en la web para quien la quiera poner en el salón o regalársela a su sobrina, ahora bien, la parte más dificultosa es explicarle a la sobrina que más allá de vulva no se nos ocurre una acepción que no haga arquear la ceja a nuestro interlocutor, y si no que se lo digan a Eve Ensler


















